La tasa descendió de 10,21 a 8,44 fallecimientos por cada mil nacimientos en un año, según datos del INEC, marcando un avance clave en salud pública.
Autoridades destacan la mejora en la atención prenatal y neonatal, pero insisten en redoblar esfuerzos para prevenir el embarazo adolescente y cerrar brechas territoriales.
Costa Rica registró en el último año una reducción histórica de la mortalidad infantil, al alcanzar una tasa de 8,44 fallecimientos por cada mil nacimientos, de acuerdo con las Estadísticas Vitales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), informó el Ministerio de Salud.
La cifra representa una mejora significativa frente a 2025, cuando el indicador se ubicó en 10,21.
El descenso refleja el fortalecimiento del sistema de salud, la ampliación de la vigilancia neonatal y el trabajo articulado entre familias, personal sanitario y servicios de atención primaria.
En términos concretos, más niñas y niños sobreviven y tienen un inicio de vida más seguro.
Entre los principales avances se encuentran la disminución sostenida de la mortalidad infantil, una maternidad más segura —con la mortalidad materna reducida a 1,3— y el refuerzo de la atención en los primeros 28 días de vida, el periodo más crítico para la supervivencia neonatal.

No obstante, el Ministerio de Salud reconoció que persisten desafíos estructurales.
Uno de los más relevantes es la prevención del embarazo adolescente, un factor de riesgo asociado a mayores complicaciones durante la gestación y el parto, así como a desenlaces adversos en recién nacidos.
Las autoridades subrayaron la necesidad de impulsar el control prenatal oportuno, el acceso a información y servicios de salud sexual y reproductiva, y el acompañamiento integral a adolescentes gestantes.
Retos
A ello se suman otros retos como reducir los tiempos de atención y traslado en emergencias obstétricas, y fortalecer la cobertura en zonas rurales y territorios indígenas, donde las barreras de acceso aún impactan los resultados en salud maternoinfantil.
Costa Rica continúa avanzando en la protección de la vida, con el desafío de consolidar los logros y cerrar las brechas que aún persisten.
También le puede interesar El MEP propone plan de prevención de embarazos e infecciones de transmisión sexual






